Prevención de la gripe
Tres pasos fáciles para evitar la gripe:
¡Que lo(a) pinchen! ¡Póngase la vacuna antigripal!
Hacerse poner la vacuna antigripal es la mejor manera de prevenir la gripe.
Las vacunas antigripales son más importantes para las personas con riesgo alto y sus contactos cercanos. Estas personas incluyen
- Niños
- Mujeres embarazadas
- Personas con afecciones crónicas como por ejemplo enfermedad cardiaca, asma, etc.
- Personas de 50 años de edad y mayores.
Las complicaciones de la gripe incluyen neumonía. Los adultos de 65 años de edad y mayores deberían recibir una vacuna contra la neumonía. Las personas que tienen una enfermedad crónica; un sistema inmunológico debilitado; o viven en una institución geriátrica o de convalecencia también deberían recibir una vacuna contra la neumonía. Esta vacuna protege contra una bacteria que causa neumonía así como meningitis e infecciones de la sangre. Ésta se puede administrar al mismo tiempo que la vacuna antigripal si es necesario.
¡Mantenga sus manos limpias!
Lávese las manos con jabón y agua.
Cúbrase la boca y la nariz con un pañuelito de papel cuando tosa o estornude.
No se toque los ojos, la nariz o la boca. Así es como se propagan los gérmenes.
¡Sea un héroe!
Si le da la gripe, trate de mantenerse lejos de otras personas.
Si cuida a otros que tienen riesgo, como por ejemplo niños pequeños o padres mayores, póngase la vacuna antigripal.
Tome medicamentos antigripales si su médico le dice que lo haga. Estos pueden ayudar a tratar la gripe y algunas veces pueden prevenirla.
Si tiene preguntas sobre vacunas y el autismo, hable con el médico de su niño. Además puede hacer clic en este enlace para obtener más información http://www.cdc.gov/h1n1flu/vaccination/thimerosal_qa.htm